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Trazan líneas de acción ante la caída del nivel proteico de la soja

Acsoja llevó a cabo el 3° Taller de Proteína durante el cual se debatió sobre una problemática que preocupa en gran medida al sector y que tiene que ver con una baja de calidad en la producción de soja en relación a su contenido en proteínas.

El objetivo de este encuentro fue elaborar un cronograma de trabajo en pos de aportar posibles soluciones y aunar esfuerzos para revertir esta situación que hoy genera pérdidas económicas y hace que la producción industrial encuentre dificultad para alcanzar los estándares de calidad exigidos por los mercados internacionales.

El encuentro se realizó en el Salón Circular Mercurio de la Bolsa de Comercio de Rosario. Entre las entidades y especialistas invitados a participar estuvieron presentes Acsoja, integrantes de la Subcomisión de Calidad Granaria de Acsoja, representantes del laboratorio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), CIARA, entidades de productores gremiales y técnicas, el INTA, Prosoja, la Facultad de Ciencias Agrarias, Cámaras Arbitrales, la Bolsa de Cereales de Córdoba, Fertilizar, ASAGA, SENASA y autoridades del Ministerio de Agricultura de la Nación.

“Durante el taller se intentó analizar uno de los problemas que nos está afectando y que es estructural: el tenor de proteínas en nuestra soja y por ende en nuestra harina. Cuando pensamos que el 80% del producido es harina (el otro 20% es aceite), al ser una masa tan grande, un problema a nivel proteico es significativo”, se expresó en la reunión.

El hecho de reunir a distintos especialistas en el tema llevó a debatir desde distintos tópicos y a poner sobre la mesa información relacionada con los últimos trabajos que se realizaron en este aspecto para reelaborar un diagnóstico que lleve a proponer diferentes grados de soluciones.

 “Lo atractivo fue que en el diagnóstico hubo una gran coincidencia y se trazaron líneas de acción concretas. Se conformó un grupo de trabajo con sectores representados por la industria, la producción y el sector de investigaciones de universidades, para iniciar una búsqueda de distintas mejoras en cuanto a proteínas”, agregó Calvo quien además destacó la participación del sector público en el taller: “Esto es un extraordinario ejemplo de lo que puede ser una colaboración público-privada, en donde tratamos de buscar la solución a un problema que nos afecta a todos”.

Cuniberti expuso en el taller el interrogante sobre la influencia del ambiente en la cantidad de proteína contenida en la soja argentina. “En un estudio que realizamos sobre 20 mil muestras, el resultado fue que el ambiente influye en un 56% en la expresión de la calidad, ya sea de la proteína como del aceite”, explicó la especialista. Por otro lado, dejó en claro que el intento por lograr rendimientos más altos también provoca una caída sensible en proteína.

 “Lo que ocurrió este año históricamente no había pasado nunca, porque no sólo cayó la proteína sino que el aceite no estuvo a los niveles esperados. Por lo tanto, el Profat (proteína + aceite) de este año también fue el más bajo de los últimos 16 años. De allí el problema que observa la industria, ya que no se alcanza los estándares internacionales que demandan para el High Pro y estamos teniendo descuentos importantes en la comercialización”, dijo Cuniberti. Lo que sucedió se debió a la muy alta producción en zona núcleo. Prácticamente toda la producción de la zona núcleo fue soja de primera. Las temperaturas medias de la época estival fueron menores de las habituales lo que ayudó en la baja de Profat, y la producción del norte usualmente de mayor tener proteico prácticamente no existió.

“Quisimos demostrar que hay variedades de soja que se pueden utilizar y que son de buena productividad y de alta proteína también. Sucede que a veces no se transmite el conocimiento de esto. De las que presenté sí están difundidas porque son ocho de las variedades más sembradas, y dentro de ese grupo tenemos tres que son de alta proteína. Por lo tanto, habría que impulsar más la siembra de esas variedades.”, explicó la integrante del INTA.

Uno de los representantes del sector industrial que estuvo presente en este taller, fue Adrián Gómez, presidente de la Asociación Argentina de Grasas y Aceites (ASAGA), quien coincidió con Cuniberti en la caída de los niveles de comercialización. “A partir del cambio del estándar de comercialización, que se dio en junio de este año, nuestras harinas valen menos en el mercado internacional, entre unos 10 y 15 dólares menos que las harinas del año pasado y esto está directamente relacionado con el contenido de proteínas”, expresó.

Igualmente reconoció que la industria viene sufriendo desde hace muchos años la pérdida de proteína, pero nunca se llegó a una situación límite como la de este año. “En este debate la participación que podría tener la industria es justamente la de difundir aún más esta situación para que todo el mundo tome real conciencia y quien pueda aportar algo, desde el mejoramiento genético, de manejo de suelo, clima y demás, lo haga”.

Se dio por terminado el encuentro con una serie de disparadores a modo de conclusión, que se detallan a continuación:

- Realizar un análisis económico de cuánto representa para la industria la pérdida

de proteína.

- Conformar una Comisión para llevar adelante el programa de investigación del grupo de trabajo. Concentrar esfuerzos y tener unidad de criterio (con distintas visiones) para orientar los posibles trabajos.

- Interiorizar al sector productivo sobre la problemática.

Finalizando el taller, desde ACSOJA se destacó la amplia participación y la importancia del trabajo conjunto de todos los sectores que componen la cadena para plantear soluciones a un problema que afecta a todos.

Fuente: Puntobiz